“I never teach my pupils; I only attempt to provide the conditions in which they can learn.”
— Albert Einstein

Antes de la revolución de las TIC y su integración a la educación, la escuela era el único ambiente formal de aprendizaje conocido y el maestro era el centro de ese reino. Él era la fuente del conocimiento. Con la aparición de las computadoras, la internet, las TIC y la abundancia de información y conocimiento circulando en las redes, las cosas han cambiando totalmente. La escuela tradicional ha dejado de ser el único ambiente de aprendizaje y el rol de docente ha cambiado. En la actualidad, gracias al incesante desarrollo tecnológico, han surgido nuevos ambientes de aprendizaje que hacen posible que todos podamos aprender a nuestro propio ritmo, en nuestro propio tiempo y desde cualquier lugar. Bienvenidos a la era del aprendizaje ubicuo y permanente.

Ambiente de aprendizaje

Pero, ¿qué entendemos hoy por ambiente de aprendizaje? Se puede afirmar en general que un ambiente de aprendizaje es el escenario donde se dan las condiciones propicias para desarrollar un proceso de adquisición de conocimientos, es decir, de aprendizaje. “No sólo se considera el medio físico sino las interacciones que se producen en dicho medio” (Duarte, s. f.). Este escenario puede estar dado, entonces, por el espacio físico o virtual, los colores de las paredes, los olores, el equipamiento, las herramientas tecnológicas, las aplicaciones, la plataforma educativa, los mecanismos y estrategias de aprendizaje, las actividades, las dinámicas, las interacciones entre estudiantes y docentes, etc. Estamos hablando de todo el conjunto de elementos que intervienen y facilitan el aprendizaje, en mayor o menor grado. El concepto de ambiente de aprendizaje es, pues, un concepto totalizador que cubre a todas las experiencias educativas que pueden desplegarse hoy. Es indudable, además, que los nuevos ambientes de aprendizaje están vinculados al uso y gestión de la tecnología para el aprendizaje.

En este nuevo contexto, ¿cuál es el nuevo rol del docente? En primer lugar, habría que decir que él ya no es más la fuente del conocimiento. Hoy la información y el conocimiento están distribuidos en abundancia en las redes y están al alcance de un clic. En este entorno rico en información, los estudiantes tienen la posibilidad de realizar un aprendizaje autónomo, por si mismos, aun sin la participación de un docente. El centro de gravedad de la educación se ha trasladado del docente al estudiante y este tiene el control de la gestión de su proceso de aprendizaje. Por ello, en las nuevas modalidades educativas que han surgido con la integración de las TIC al proceso educativo, el docente tiene el nuevo e importante rol de contribuir a que los estudiantes construyan su ambiente personal de aprendizaje. Hoy se concibe al docente como un facilitador, un guía, un mentor y un diseñador de ambientes de aprendizaje. “Los docentes son diseñadores del aprendizaje y pueden crear experiencias diseñadas para generar un resultado. Si nosotros ‘reprofesionalizamos’ a los docentes como diseñadores, ellos pueden crear sus propios guiones de lo que quieren que los estudiantes aprendan” (Bogdan, 2011).

Entre los nuevos ambientes de aprendizaje que han emergido en las últimas décadas podemos mencionar al PLE (Personal Learning Environment) o ambiente personal de aprendizaje. También al PLN (Personal Learning Network) o red personal de aprendizaje y al SLE (Social Learning Environment) o ambiente social de aprendizaje.

¿Qué es un PLE?

Como hemos mencionado más arriba, el PLE es un ambiente personal de aprendizaje que se configura a la medida de cada estudiante. El PLE le permite a este aprovechar los recursos tecnológicos disponibles, la abundancia de información y las conexiones en la red para realizar aprendizajes significativos. Según Castañeda (2012), el PLE responde a preguntas como: ¿dónde aprendo? ¿haciendo que cosas aprendo? y ¿con quién aprendo? así como a la pregunta: ¿cómo se desenvuelve la relación dar y recibir? De acuerdo a ello, Adell y Castañeda definen el PLE como el “conjunto de herramientas, fuentes de información, conexiones y actividades que cada persona utiliza de forma asidua para aprender” (Castañeda, 2010).

Las partes del PLE

Según Castañeda y Adell (2013), todo PLE consta de tres partes totalmente integradas:

  1. Herramientas, mecanismos y actividades para leer/acceder a la información. Esta parte se refiere a la búsqueda y contacto con la información. Para ello, usamos herramientas como Chrome, Wikipedia y diversas aplicaciones o páginas web y realizamos actividades de búsqueda y lectura de información.
  2. Herramientas, mecanismos y actividades para hacer/reflexionar haciendo. Con la información en nuestras manos, reflexionamos y procesamos esa información, creamos nuevo conocimiento y lo distribuimos en la red, a través de un blog, de un muro en una red social, etc. Escribir es una actividad que permite reforzar los aprendizajes logrados porque los consolida en nuestras estructuras cognitivas.
  3. Herramientas, mecanismos y actividades para compartir y reflexionar en comunidad: el PLN. En las redes, estudiantes, docentes y todo tipo de personas comparten información y trabajan de manera colaborativa. Para ello, usan diversas herramientas como Facebook, Twitter, Whatstapp, etc. Cada uno de ellos construye, con los recursos a su alcance, su propia red personal de aprendizaje.

De todas estas partes constitutivas, el PLN es quizá la parte más importante, dada la creciente importancia de las redes sociales en el proceso de aprendizaje y construcción del conocimiento. “Si tenemos en cuenta el momento tecnológico y social actual, es seguramente esta parte, la parte social de nuestro entorno de aprendizaje, la parte más importante del PLE” (Castañeda y Adell, 2013).

En algún lugar del mundo unos niños aprenden usando dispositivos electrónicos

El PLE implica también un conjunto de actividades.

¿Por qué el PLE es importante hoy?

Connie Malamed (2017) nos da una pista para entender la importancia del PLE en la educación actual. Para ella, el PLE “es una solución para mantenerse actualizado al mismo ritmo que el cambio del conocimiento”. Ciertamente, en la actualidad, el conocimiento cambia rápidamente debido al avance científico y tecnológico, no en balde vivimos en la era de la sociedad del conocimiento. La rápida obsolescencia del conocimiento obliga, pues, a que todos nos embarquemos, queriendo o no queriendo, en la aventura del aprendizaje continuo y permanente. El otro aspecto que justifica la construcción del PLE es la abundancia y dispersión del conocimiento. “En un mundo donde la información se ha fragmentado y dispersado en múltiples espacios y formatos por acción de la tecnología, donde casi cualquiera puede ser creador y proveedor de información y el conocimiento avanza a velocidad vertiginosa, definir, conocer, manejar y enriquecer el PLE supone una estrategia necesaria para aprender eficientemente” (Castañeda y Adell, 2013).

Existen, pues, razones válidas para promover la construcción de estos nuevos ambientes de aprendizaje como el PLE y el PLN. La economía y sociedad actual exigen trabajadores y ciudadanos que posean las competencias necesarias para prosperar en el nuevo mundo que se va configurando en el siglo XXI. El desarrollo de estas competencias apunta a un aprendizaje permanente para lo cual hay que aprender a aprender. En ese camino, contar con un PLE que nos facilite el aprendizaje es una necesidad.

En algún lugar del mundo unos niños aprenden usando dispositivos electrónicos

Estés donde estés, tu PLE te acompaña y conecta con otros para compartir, aprender y colaborar.

Referencias bibliográficas:

Adell Segura, J. y Castañeda Quintero, L. (2010). Los Entornos Personales de Aprendizaje (PLEs): una nueva manera de entender el aprendizaje.  Recuperado de: https://digitum.um.es/jspui/bitstream/10201/17247/1/Adell&Casta%C3%B1eda_2010.pdf

Bogdan, P. (2011). Student-Centered Learning Environments: How and Why. Recuperado de: https://www.edutopia.org/blog/student-centered-learning-environments-paul-bogdan

Castañeda, L. (2012). PLE Entornos Personales de Aprendizaje. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=MPUlHtYfSzA

Castañeda, L. y Adell, J. (Eds). (2017). Entornos personales de aprendizaje: Claves para el ecosistema educativo en red. Recuperado de: https://digitum.um.es/jspui/bitstream/10201/30427/1/CastanedayAdelllibroPLE.pdf

Duarte, J. (s. f.). Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual. Recuperado de: https://rieoei.org/historico/deloslectores/524Duarte.PDF

Malamed, C. (2017). Models For Designing Your Personal Learning Environment. Recuperado de: http://theelearningcoach.com/elearning2-0/designing-personal-learning-environment/

Morrison, D. (2013). How To Create a Personal Learning Environment to Stay Relevant in 2013. Recuperado de: https://onlinelearninginsights.wordpress.com/2013/01/05/how-to-create-a-personal-learning-environment-to-stay-relevant-in-2013/