¿Sociedad de la información o sociedad del conocimiento?

Con la revolución científica y tecnológica iniciada el siglo XX y el advenimiento de las computadoras, la internet, la web y las TIC se dio nacimiento a un nuevo tipo de sociedad, inédita en la historia de la humanidad. Algunos sociólogos la denominan “sociedad de la información” y la definen como una etapa del desarrollo de la sociedad caracterizada por la presencia y uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en todas las actividades humanas, por la abundancia de información en la red y por la globalización de la economía, la ciencia, la tecnología y la cultura. Otros sociólogos consideran que estamos en una etapa superior de la sociedad de la información a la que llaman “sociedad del conocimiento”. En esta etapa del desarrollo de la sociedad, el recurso más valioso es el conocimiento, el cual se genera de manera incesante a partir de la abundante información existente, mediante procesos de investigación científica y tecnológica, procesos lógico-matemáticos y reflexión filosófica y cultural, todos ellos intermediados por las TIC.

En el debate sobre si sociedad de la información o sociedad del conocimiento, esta última denominación va ganando en al ámbito académico y en los medios. El término sociedad del conocimiento ha llegado, pues, para quedarse hasta que nuevas transformaciones o desarrollos revolucionarios empujen a la sociedad en otro sentido.

La educación en la era de la sociedad del conocimiento

Debido al avance científico y tecnológico que la impulsa, la sociedad del conocimiento es una sociedad en permanente transformación. Es una sociedad donde el conocimiento tiene una vida media corta, porque nuevos conocimientos hacen rápidamente obsoletos los vigentes. Es una sociedad donde cada día se generan y desechan conocimientos y se innova de manera permanente. Es una sociedad compleja que demanda de las personas competencias igualmente complejas, como la generación de conocimiento, por ejemplo. Competencias que la educación moderna debe proveer para estar acorde con la exigencia de los tiempos. En esta sociedad que valora el conocimiento, la educación tiene el enorme reto de facilitar el desarrollo de competencias relacionadas al aprendizaje continuo y permanente (aprender a aprender), al dominio de la tecnología, a la comunicación y al trabajo colaborativo en la red, a la innovación y la creatividad y a la resolución de problemas y pensamiento crítico, y tiene que hacer todo esto de manera masiva, inclusiva y con cierto nivel de calidad. Afortunadamente, el desarrollo tecnológico de la sociedad del conocimiento provee las herramientas para que la educación cumpla con el reto: la internet, las TIC y la educación online. Ninguna modalidad educativa puede servir mejor para el propósito de transformar y masificar la educación que la denominada educación online o virtual, porque ella misma es producto del desarrollo tecnológico y por ello responde mejor a las demandas de formación de la sociedad del conocimiento. Además, como dice Carlos Rama (2010) “la educación virtual a distancia es de alta eficiencia en la actualización de conocimientos y por ende en la recertificación de competencias”. Algo que la educación tradicional no está en capacidad de hacer por sus limitaciones espacio-temporales. Además, hoy es impensable un modelo educativo que no integre las TIC a los procesos de enseñanza-aprendizaje. Si la educación presencial quiere permanecer tendrá que evolucionar hacia una modalidad educativa que combine clases presenciales con elementos de educación virtual.

La educación tradicional hace mucho que es obsoleta

La escuela tradicional ha cambiado poco desde hace centurias y ya no responde a las necesidades de la economía y la sociedad actual. En algunas ilustraciones medievales se puede observar la clásica escena del maestro impartiendo conocimiento y los estudiantes en sus carpetas escuchando y anotando en sus cuadernos. Un ejemplo de ello es esta ilustración de Laurentius de Voltolina, pintor italiano afincado en la ciudad de Boloña, y que data de la segunda mitad del siglo XIV.

Hoy, varios siglos después, la escena es todavía común en muchas escuelas del mundo. En el modelo educativo vertical que representa la escuela tradicional, el maestro juega un rol central, preponderante. Él es la fuente del conocimiento. En este modelo, la escuela tiene por función transmitir el conocimiento del maestro al estudiante, quien debe solo memorizar y, en el mejor de los casos, aprender.

En algún lugar del mundo unos niños aprenden usando dispositivos electrónicos

“Liber ethicorum des Henricus de Alemannia”, una sola lámina. Escena: Henricus de Alemannia con sus estudiantes (Wikipedia).

¿Por qué el modelo de la escuela tradicional ha subsistido tanto tiempo?

En mi opinión, la principal explicación puede encontrarse en las limitaciones de acceso y circulación del conocimiento. Limitaciones que han persistido hasta hace algunas décadas atrás. En sociedades relativamente aisladas, como los antiguos reinos medievales, y rezagadas, como en los actuales países en vías de desarrollo, donde las distancias son enormes y donde el conocimiento se transmite todavía boca a boca o a través de libros escasos y costosos, solo pocas personas pueden acceder a la información y el conocimiento. En estas sociedades, la educación es un privilegio al que pocas personas pueden acceder. Sin una tecnología disruptiva que pueda terminar con esta situación y democratizar el acceso a la información y el conocimiento, el modelo de la escuela tradicional podría reproducirse por los siglos de los siglos.

Aparece la internet, una tecnología disruptiva

El desarrollo de las ciencias, iniciada en el renacimiento y la ilustración, dio lugar en el siglo XVIII a un desarrollo tecnológico principalmente en la producción y el transporte y durante la primera mitad del siglo XIX también en la comunicación, con el desarrollo de la radio y la televisión. Luego, con el advenimiento de las computadoras y posteriormente con la internet se desató una gran revolución tecnológica sin precedentes en la historia de la humanidad que ha transformado la economía y la sociedad a nivel global, en el transcurso de pocas décadas. Esta revolución ha dado paso a lo que se viene llamando la sociedad del conocimiento.

La internet ha puesto el conocimiento al alcance de todos

En la actualidad, la internet y las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) han puesto el conocimiento al alcance de prácticamente todas las personas. Las TIC han roto con las limitaciones de acceso y circulación del conocimiento. Este es un cambio tremendamente democrático y de enorme repercusión para el presente y futuro de la humanidad. Hoy, prácticamente todo el conocimiento humano se halla en la red, almacenada en las bases de datos de cientos de miles de páginas webs, blogs, wikis y servicios de la web 2.0.

Impacto de la internet y las TIC en la educación

Esta riqueza de información, al alcance de cualquier persona con acceso a la red, está generando un gran cambio en la educación moderna, porque la fuente de conocimiento ya no es más el docente y la escuela sino la red. La internet y las TIC están rompiendo las barreras espaciales y temporales que dificultaban la circulación del conocimiento. Ahora, la información y el conocimiento pueden ser accedidos instantáneamente desde cualquier lugar del planeta. Las implicancias en la educación de esta revolución en el acceso al conocimiento son enormes. La internet puede ayudar a desarrollar e implementar nuevas formas educativas, dentro y fuera del sistema educativo tradicional, dada sus múltiples ventajas:

  • La educación online es asequible en comparación con el costo de construir instalaciones escolares,
  • La educación online puede superar barreras geográficas y alcanzar a la población rural,
  • La educación online puede proporcionar contenido educativo de calidad, y
  • La educación online puede ayudar a reducir el analfabetismo tecnológico y preparar a los niños para un mayor avance educativo. Hay muchas experiencias exitosas en curso, desarrolladas por organizaciones internacionales sin fines de lucro, empresas privadas y gobiernos, que parecen demostrar esta afirmación.

Surgen nuevas modalidades educativas basadas en la internet

Gracias a la aplicación de las TIC al proceso educativo han surgido nuevas modalidades educativas virtuales como el e-learning, b-learning, m-learning y u-learning, que amenazan con acabar con el reinado de la escuela tradicional. Estas nuevas modalidades educativas implementan una educación centrada en el estudiante y ya no en el docente. Se concibe al estudiante como autónomo y por lo tanto gestor de su propio aprendizaje. En este contexto, el docente asume el rol de guía que ayuda al estudiante a construir su propio entorno de aprendizaje.

Se abre la posibilidad de la educación personalizada

Hoy, todas las modalidades de aprendizaje basadas en la internet están generando la posibilidad que cada estudiante pueda gestionar su propia forma de aprender, aquella con la que se sienta más cómodo. Es sabido que cada estudiante es un universo único, diferente, y que cada uno aprende mejor de cierta manera. En el modelo educativo tradicional de educación masiva, que todavía se lleva a cabo, muchos fracasan porque no pueden adaptarse a una única forma de aprender. La internet y las TIC están haciendo posible que por primera vez en la historia de la humanidad se pueda dar una educación masiva y a la vez personalizada, acorde con las capacidades y necesidades de cada estudiante.

La educación online genera la posibilidad de democratizar la educación a escala global

Internet es una tecnología omnipresente y disruptiva que puede superar barreras geográficas y llegar a áreas rurales aisladas. En lugares donde Internet ya existe, está entregando información, entretenimiento, conocimiento y educación a las personas. Internet puede hacer lo mismo para toda la población de nuestro planeta. Esa es la promesa de la internet y las TIC, conocimiento para todos. Para eso se está haciendo un esfuerzo para llevar internet a todo el planeta. Tarde o temprano, el mundo entero estará conectado a internet. Desde el punto de vista de la educación, eso significa que miles de millones de personas tendrán acceso a contenido educativo en privado o utilizando puntos de acceso a la comunidad (Halbert, 2013). Si el costo de los dispositivos o la entrega de datos sigue siendo una barrera, existen algunas alternativas para acceder a internet: centros comunitarios o puntos de acceso. En muchos países, hay muchas pequeñas empresas que brindan acceso a Internet por $ 0.30 por hora. Otros servicios locales, como restaurantes y cafeterías, ofrecen el acceso de forma gratuita a sus clientes. De una manera u otra, en el futuro cercano, la mayoría de la población mundial accederá a Internet a través de muchos dispositivos y servicios (Levy, 2013).

El próximo problema a resolver para potenciar la educación online es la producción y entrega de contenidos educativos. Ya hay algunas organizaciones sin fines de lucro que ofrecen contenido educativo a través de internet, de forma gratuita y en todo el mundo. Una de las experiencias más exitosas es la Kahn Academy. Esta organización proporciona miles de videos sobre diferentes temas a través de su sitio web. La experiencia de Khan Academy muestra que Internet es una forma efectiva de proporcionar contenido educativo a un gran número de personas de forma gratuita (Kahn, 2012). Otra experiencia importante son los Massive Open Online Course (MOOC), como Coursera, Udacity y EdX, que ofrecen cursos en línea de prestigiosas universidades y escuelas (Leber, 2013).

La educación online tiene otra promesa; puede ayudar a los niños de países en desarrollo a superar el analfabetismo tecnológico. En comparación con los países en vías de desarrollo, los países desarrollados tienen una ventaja tecnológica. Ciertamente, los estudiantes del primer mundo usan tecnologías y herramientas de Internet para acceder a la información y aprender más rápido y mejor. Mientras tanto, los estudiantes de los países en desarrollo están atrapados en viejos modelos de aprendizaje con escaso contacto con la tecnología. Aplicando la tecnología al proceso educativo es posible iniciar una revolución educativa y reducir la brecha de alfabetización tecnológica. No hay mejor forma de aprender sobre la tecnología que usarla. Al final, los estudiantes con habilidades de computación y con dominio de la internet pueden aumentar sus posibilidades de conseguir un mejor trabajo u obtener una educación superior.

En algún lugar del mundo unos niños aprenden usando dispositivos electrónicos

Alumnos de la escuela primaria de Kibiribiri, perteneciente a la Iglesia de Uganda, durante una sesión de entrenamiento sobre manejo de computadora.

Referencias bibliográficas:

Halbert, A. (2013). The business of Open Education. Implications for the Developing World (PowerPoint presentation). Recuperado de: http://ewb.hct.ac.ae/ewb2013/student-presenters/austin-halbert/

JANA (2013). Top 10 Predictions for Mobile Technology in 2014. Recuperado de: http://www.jana.com/blog/top-10-predictions-for-mobile-technology-in-2014/

Khan, S. (2012). The World School House. Education Reimagined. New York: Twelve, Hachette Book Group, 2012. Print.

Leber, J. (2013). In the Developing World, MOOCs Start to Get Real. Recuperado de: http://www.technologyreview.com/news/512256/in-the-developing-world-moocs-start-to-get-real/

Levy, S. (2013). Zuckerberg explains internet.org, Facebook’s plan to get the world online. Recuperado de: http://www.wired.co.uk/news/archive/2013-08/27/mark-zuckerberg-internet-org/viewgallery/274131

Rama, C. (2010). Competencias profesionales y educación virtual. Recuperado de: https://www.slideshare.net/claudiorama/competencias-profesionales-y-educacion-virtual

UNICEF (2013). Out-of-School Children Initiative. Basic education and gender equality. Recuperado de: http://www.unicef.org/education/bege_61659.html